09 febrero, 2010
Crear y emprender - Fundación Telefónica
15 diciembre, 2009
¿De quién es el cliente?
10 agosto, 2009
Normalidad democrática.
Y me pongo a sacar cuentas, y vienen a mi memoria datos que me estremecen y me hacen cuestionar la ligereza con la que se usa la expresión "normalidad democrática".
Desde que nació mi hija mayor (la semana que viene hará diez años), han estallado cinco bombas de los "independentistas" (NY Times dixit) en lugares cercanos a mi vivienda o trabajo o por los que transito habitualmente.
Dos de ellas, hicieron temblar el edificio en el que estaba (uno de ellos mi propia casa) estando yo dentro, y una tercera la he visto explotar con mis propios ojos.
Mis hijas, bien en casa, bien en el colegio, han escuchado la explosión de estas tres últimas.
Tengo compañeros de trabajo con secuelas físicas visibles (y supongo que otras invisibles) de este tipo de acciones.
Cuando algunos colegas extranjeros que tienen que viajar a España me preguntan por el riesgo de venir siempre les digo que éste es un país normal, y que no hay más riesgo que en cualquier otro país de nuestro entorno, pero a la vista de los datos (mis datos) parece que esto es más un deseo que una realidad.
Y no, no vivo ni trabajo en Kabul ni en Bagdag, ni en Jerusalen ni en Beirut ni en ... Vivo en Madrid.
No, no es esta la "normalidad" que yo quiero. Quiero que esto se acabe ya.
05 julio, 2009
¿Soy un pesado de bar?
Después del último post de Fernando en Abladías (ahora que también tiene Posterous hay que puntualizar), de su respuesta a mi comentario, y de nuestros últimos tuits me he quedado dándole vueltas a este tema. Es lo que tiene Fernando, que no le deja a uno frío.
¿Conversación, ruido, griterío, exceso de información demasiado personal..., de todo un poco?
Es cierto. Esta situación de hiperconectividad que vivimos me da a veces la sensación de estar hablando por un walkie-talkie, donde el ruido de la radio y otras conversaciones que se cruzan hacen a veces casi imposible seguir el hilo.
Y es que hemos pasado de las tertulias de bar o sobremesa a esta corrala virtual sin tener tiempo a adaptarnos. Nos surgen herramientas concurrentes con una velocidad que no nos da tiempo a digerirlas, y cuando ya nos hemos hecho a una surge la siguiente generación ofreciendo lo mismo, o casi, o un poco más..., casi sin solución de continuidad.
La conversación está dispersa, además de oculta entre el ruido, y esta dispersión hace que cada día sea más difícil de seguir, incluso de reconocer que existe. En el caso del que hablamos, sólo a modo de ejemplo, ha habido una entrada en un blog, con dos comentarios en ese medio, seguido de tres tuits, uno de ellos escrito desde Friendfeed. ¿Cuánto ruido ha interferido en esta conversación real? Porque la cantidad de contenido irrelevante disparado al ciberespacio principalmente al amparo del "¿Qué estás haciendo?" (mea culpa, lo reconozco) es lo que está generando ese ruido que nos aturde y nos desorienta.
Es como ese pesado de bar que se empeña en meterse en tu conversación y que acaba consiguiendo que se cambie de tema o se termine la tertulia.
Yo "sólo" sigo a 59 personas en Twitter y hoy quitaré alguna. ¿Cómo pueden encontrar una perla interesante en ese torrente aquéllos que siguen a cientos? A lo mejor es que los "early adopters" nos hemos dejado llevar por la ola, y ahora tenemos que sacar la cabeza del agua para respirar y volver a lo que nos trajo a estos foros.
Cambios en la plantilla.
Acabo de dar marcha atrás con esa decisión.
Esto tiene como consecuencia inevitable la pérdida del acceso desde Anotado a los comentarios que he ido recibiendo. Lo siento por los que se tomaron la molestia de hacerlos. Creo que este cambio era necesario, ya que Haloscan ya no aportaba nada.
Yo en cualquier caso los sigo teniendo accesibles.
